Historia
Villa Pesqueira, también llamada Mátape, se encuentra al pie de la sierra baja de Sonora, a unos 100 km de Hermosillo. El valle de Mátape lo habitaban los aibinos, de la nación eudeve. En 1622 llegaron los primeros misioneros jesuitas, Tomás Basilio y Francisco Oliñano, y en 1629 el padre Martín de Azpilcueta fundó la misión de San José de Mátapa.
Mátapa viene del opata: «mata», metal, y «pa», lugar; es decir, «lugar de metales». En 1639 se estableció en Mátape una escuela para la doctrina de los indígenas, y en 1646 el padre Pedro Bueno terminó el templo de la misión, descrito años después como una de las iglesias más hermosas y espaciosas de la provincia.
Con el padre Daniel Ángelo Marras la escuela alcanzó el rango de colegio incoado y la misión desarrolló una importante actividad ganadera: en 1681 se llevó ganado desde el colegio de San José de Mátape hasta Puebla de los Ángeles, en un viaje que tomaba cerca de un año. Hacia 1726, el padre Cayetano Guerrero levantó junto al templo una iglesia dedicada a la Virgen de Loreto.
En 1767, con el decreto de expulsión de la Compañía de Jesús, los misioneros de Sonora fueron reunidos en Mátape antes de ser llevados a Guaymas para su deportación a Europa.
Durante la Intervención Francesa, en 1865, Mátape fue sitiado por jefes imperialistas; el general Jesús García Morales y los matapeños, a las órdenes de Ignacio Pesqueira, rechazaron el sitio, y al año siguiente participaron en la toma de Hermosillo. El 11 de febrero de 1867, por decreto del Congreso del Estado y a petición de sus habitantes, el pueblo de Mátape se erigió en Villa Pesqueira.
Entre sus tradiciones destacan la Semana Santa, con procesiones, los fariseos y la danza de los matachines, y las fiestas de la Virgen en septiembre. Hoy el municipio tiene 1,043 habitantes (Censo 2020) y su administración 2024-2027 la encabeza la presidenta municipal Francisca Icela Córdova Gálvez.

